#Ojoconcómoloescribes

Cuando escribimos decimos algo sobre nosotros mismos, proyectamos nuestra imagen. Pocas personas lo creen, pero consummatum est.
Hay palabras monosílabas que se acentúan. A ese acento se le llama diacrítico y se usa para distinguirlas.

Algunos ejemplos:
De ⇨ preposición
La mejor película de Almodóvar es La flor de mi secreto.
Dé ⇨ verbo dar
Espero que me la llave, necesito entrar temprano.

Se ⇨ pronombre personal
Julián se sabe amado por sus padres.
Sé ⇨ verbo ser
No a qué hora llego, duérmete temprano.
siempre amable con las personas que encuentres en tu camino (uso imperativo).

Hasta la próxima.

De lo bueno poco

Me tienta muchísimo leer a Nell Leyshon, la única dramaturga inglesa (Glastonbury, 1961) que ha escrito para el teatro Shakespeare’s Globe de Londres. Hoy me enteré de que el gremio de libreros de Madrid eligió su novela The Colour of Milk (Del color de la leche) como la mejor de 2014. ¡Caray!

A propósito de las peripecias que ideé para aventar mi blog, bienvenida la dosis de realidad a la que me enfrenta Leyshon: “Ningún músico o bailarín consideraría sus horas de práctica como una presentación. Con la escritura se cree que porque es algo tangible, es importante. Pero no porque lo hayas escrito significa que es bueno. Tíralo si ves que no lo es”.

A picar piedra.

En terapia

Le platico que sigo trabajando en eso. Sí, en It, como se llamó la novela de terror y best seller de Stephen King en los años ochenta.

—¿Y qué es lo peor que puede pasar?
—¿Lo peor?
—Sí, lo peor.
—Pues que no me lea nadie.
—¿Y?
—Y nada. No pasa nada. Ni me muero, ni se altera mi pH, ni me caen maldiciones, ni regreso a mi madre al planeta Tierra. ¡No pasa nada!
—¿Entonces?

¡Ajá!, pongo cara de #québrutacómopuedosertangüey

Para no hacer el cuento largo decido darle un sañudo codazo a mi compinche (el miedo) y subo (¿a dónde?), libero (¿de qué prisión?) mi blog (¿qué es un blog?).
—Ah —contesto—, es una madre que subes a internet… Va de nuez, son escritos y cosas (¿qué cosas?) de mi interés, que pongo en la red (¿qué es la red, una peli del Hombre Araña?), para intentar despertar tu interés en lo que a me gusta e interesa.
—¿Y si no son de mi interés?
—Pues ‘tons p’a que disientas, critiques, compartas tu punto de vista y comentes. ¿Quedó claro?

Así fue como nació Retazos de letras. Y punto.