Gilroy, CA

Mi papá y yo fuimos a visitar a mi hermana, nietos/sobrinos, yerno/cuñado. Jugoso viaje, exprimimos cada segundo de una convivencia amable y armónica, llena de buen sabor de boca y en mi caso ganas de no regresar.

Del D. F. al pueblo de la Perrita. ¿Pueblo? Es que si uno va más de cuatro veces corre el riesgo de toparse con sus conocidos en el súper (donde cuantiosas gordas zigzaguean por los pasillos sopesadas por exánimes flip flops), en el salón de las tailandesas que arreglan las uñas de señoras obesas, en los famosos Premium Outlets o en la tienda de bagels cuyos dueños también son asiáticos.

¿Alguien ubica Gilroy en el mapa californiano? Si no, tomen nota: es la Capital Mundial del Ajo y está nada más y nada menos que en Silicon Valley. Cada año, en el mes de julio, se celebra un festival en el que además de vino y otras bondades culinarias se degusta el helado de ajo. Todas mis visitas me regalan ese olor gilroyano que llega de todas partes; me gusta, así que no puedo quejarme.

Asomarse por las ventanas de la casa familiar es un placer: cerros amarillos —el también bello color de la sequía—, árboles, vacas, pavos, y en ocasiones hasta venados; con decirles que esta vez nos tocó que las autoridades previnieran a los vecinos respecto a un puma (Mountain Lion) que andaba suelto.

gilroy

En Estados Unidos hay contrastes que me sorprenden: es el país del desperdicio y la alienación, pero también el de la civilidad. Imagínense, la gente se detiene frente a un letrero en el que se lee STOP aunque no haya un alma ni un policía que eche ojo.

stop

Puedo andar en bicicleta a mis anchas porque respetan al ciclista y éste al conductor. Es menos factible que me planchen y que regrese sin la bicla porque me asaltaron a punta de pistola.

Parte fundamental siempre es la comida, sobre todo la que disfrutamos en la convivencia casera, armados de quesos, vinos y panes deliciosos.

A Big Sur fuimos todos, ¡hasta las perras! Es una región de California donde las montañas de Santa Lucía muestran su fuerza para competir con el mar. Me hubiera gustado bajar a la playa y zambullirme en el agua fría: sentir mi cuerpo sin peso, saberme parte de la naturaleza y quedarme en una de las sensaciones más placenteras.

Big Sur (no es postal)
Big Sur (no es postal)

Mi hermana lleva 18 años fuera de México y sigo extrañándola; somos almas amarradas, ávidas de reír, de querernos, de pasarla bien, de estar juntas y de decir y hacer una tontería tras otra.

Ciao.

Huevo

Nada de publicaciones en mi blog, so pretexto de mis paranoicas negociaciones habitacionales (¡bravo!) y del viaje que mi padre y yo hicimos para visitar a mi hermana —ya abundaré en el tema— en la Capital Mundial del Ajo. Este mes llevo cuatro retazos, cinco con éste: un huevo absoluto.

Dejar de ser un huevo implica quebrar el cascarón (poner alas a las letras), batir la clara hasta sacar espuma (exprimirme, atreverme, soltarme) y convertir el redondo amarillo en un sol personal. Si algunas personas me favorecen con la lectura y sus comentarios, ¡fantástico!, aunque el ejercicio es p’a mí.

huevo

Hoy quería pasar por este espacio y sentir que sigo rondándolo.

Hasta pronto.

De pasadita (sin túnel)

Triste leer que «sólo en México» —y lo subrayan—, «sólo en México matan a dos secretarios de Gobernación y se fuga dos veces El Chapo»…

Monsieur Peña Nieto, como pavo real al presumir su captura, declaró a León Krauze que «sería imperdonable» que se volviera a escapar. Sí, señores, se tomarían las «debidas providencias».

http://mexico.cnn.com/nacional/2015/07/12/la-advertencia-de-pena-sobre-el-chapo-que-se-convirtio-en-realidad

El tiro por la culata, mejor que se encomiende a la divina Providencia; es mucho pedir, está en Francia con una «pléyade» de mexicans que fueron a dar un rol; de paso tun tun a ver la Torre Eiffel iluminada y a comprar uno que otro souvenir.

eiffel

Mexique: la traque d’ «El Chapo» Guzmán continue (Le Monde)

Mexican drug lord «El Chapo» Guzmán escapes from prison again (The Guardian)

La gran obra del Señor de los Túneles (El País)

Traficante Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán foge pela 2a vez no México (O Globo)

Stunning Escape of Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán Fuels Mexicans’ Cynicism (New York Times).

Desazón. Vergüenza. ¡Ficción! Superrealismo: el pan de cada día.

Hasta la próxima.

Wimbledon 2015

Una meta: ir al torneo de tenis de Wimbledon, mi Grand Slam predilecto. Tendría que comprar los boletos con más de un año de anticipación y de preferencia a nivel de cancha (¿¡se imaginan el costo!?), de otra manera moveré la cabeza de un lado a otro sin saber dónde está la pelota amarilla peludita que se me esconde punto tras punto, entre los trallazos de los mejores jugadores del mundo.

pelota tenis

Serena ganó su vigésimo segundo título este 2015; lloré como si fuera la flamante receptora del trofeo. Me hubiera encantado resbalarme en la arcilla de Roland Garros, deshacerme las rodillas en las pistas duras de Australia y Nueva York, y pelearme con la hierba deteriorada del torneo más emblemático del año, el que exige que los jugadores se vistan de blanco: Wimbledon.

Y mañana Su Majestad Roger Federer —dandy del tenis, único hombre a quien le cargaría sus raquetas durante tres minutos— para disputar la final masculina contra Novak Djokovic, Nole, números uno y dos del mundo, respectivamente.

¿Erré la profesión? ¡A saber! La vida me ha encaminado más por el rumbo del «puedo» y menos por el «quiero»; además mi luxación congénita de cadera, de acuerdo con Belloc —médico que me operó alrededor de los dos años— me impediría consagrar mi existencia al deporte profesional.

Vibro con enjundia desmedida, a tal grado que mis vecinos deben pensar que sufro crisis de desquiciamiento. Desde mi buhardilla en un cuarto piso se oyen, en este caso muy a la inglesa, múltiples y sonoros Yes, yes, yes! Puño cerrado y fuerte como si yo fuera la protagonista, aunque dudo que pudiera contestar un saque de Miss Williams, quien se da el lujo de bombardear a su contrincante con servicios de hasta 200 kilómetros por hora —ay, güey.

¡Hermoso!
¡Hermoso!

http://www.gettyimages.co.uk

Mi deseo es que gane Roger, El Genio de Basilea —nótese mi cercanía con él—; estoy segura de que si juega como ayer en la semifinal contra el para mí insufrible escocés Andy Murray —caray, no me ha hecho nada— puede ganarle a Nole y conquistar su octavo título en la Catedral del tenis: Wimbledon, el campeonato más antiguo y prestigioso del mundo.

Mañana sabré si festejo con una cerveza ¿suiza?

corcholata

Hasta pronto...
Hasta pronto…

Agradecimiento

Gracias por el techo, por el cobijo, por el resguardo, por la protección; gracias por ser mi refugio durante diez años: refugio hermoso, pequeño, colorido, silencioso, amable, casi siempre iluminado por soles matutinos y vespertinos.

luz de sol

Aquí, en este cuarto piso, más imaginarios que reales, me acompañaron mi hermana y mis sobrinos, mi padre, mamá —enramada en albahaca que empieza a tirar sus hojas a causa de una entrometida plaga blancuzca—, e incluso mis queridos tíos Malis y Maruca.

También la cama, mesa, sillas y flores Van Gogh; la doble cara de Remedios Varo y su Mujer saliendo del psicoanalista, el macetón de barro con las sangrantes flores de Teresa.

Permití que entraran muy pocas personas: elegidas. Las hice parte del mundo que me aisló del zumbido del Distrito Federal —¿próxima Ciudad de México?— y de la inacabada amenaza externa.

Aquí, una vez cerrada la pesada puerta, he sido yo, despojada de máscaras, desnuda, capaz de respirar mi aire y no el de quienes forzosamente veo todos los días.

Puerta Sasso

Un verdadero hogar, suave, sin exabruptos de vecinos complicados, sin chillidos, escándalos ni faltas de respeto. Cuatro pisos diarios de escaleras para encontrar mi paz —montaña cuando cargo las bolsas del súper en un solo viaje— y resguardar mi corazón.

Gracias pues, Giovanni Sassoferrato —por si no saben, fue un pintor italiano del XVII—, por algodonar mis miedos, atestiguar mis alegrías, acompañar mi amor y mis logros durante poco más de 3,650 días.

Sassoferrato

Hasta pronto.

Bye bye

Adiós junio, ciao primer semestre; un suspirín de aquí a fin de año.

Mi sobrino ya cumplió 15; la escuincla está a días de celebrar sus 12; la Perrita a menos de cuatro meses de avanzar en su carrera «Señora de las cuatro décadas», según el músico lugarcomunero Ricardo Arjona, y así… Esta última expresión sinónimo de «hueva hablar», «etcétera», «bla bla bla», «la manga del muerto», y un expresivo «y la chingada».

El tiempo: tema inagotable de matemáticos, filósofos, artistas, literatos, músicos, historiadores. Ya ven a Dalí, con sus relojes escurridos derritiendo minutos.

A veces el tiempo es detallista: hoy me regaló una dedicatoria: tres mujeres, tres opciones, tres partidas de madre o tres madres partidas.

Hasta julio.