Ei (sí), blog abandonado, pantalla en blanco (¿recuerdan El libro vacío?), disciplina machacada, ideas encarceladas, cerebro putrefacto: huevonería.
—Pues ya dale mate. Total, ni escribes.

—Mi’ja, ¿cómo así? No me diga eso…
¿Se nota que estoy picadísima con la serie sobre Pablo Escobar? He adoptado el modito colombiano, aunque me niego a morir en la «verraquez» del pretexto anti texto y de la «huevonada» (lo anterior incluye el perico).
—Chale, es la verdad.
Y la verdad no peca, incomoda muy harto: tres retazos en febrero y cero hasta el miércoles 9 de marzo. Puedo optar por el perenne flagelo o sentarme frente a la pantalla, en blanco.
¿Qué será, será? Lo que vaya a ser, será…
¿Cómo así, mi’ja? Nada de retarme: este proyecto sigue vivo.
¡Hágale!