Bajar, bajar y seguir bajando. Rodeada de agua, sumergida en mi abismo favorito a pulmón libre. Pensar sólo en la sensación de mi cuerpo a más de 40 metros de profundidad. El silencio y los sonidos del mar. El movimiento sutil de criaturas insospechadas. Un sueño que no será.
¿Por qué no?
Me gustaMe gusta
La imagen muy padre… bajar 40 mts eso ya es otra historia!
Me gustaMe gusta