Mi «taller» de lectura está hecho de retazos de letras, de fragmentos cuyos mensajes se parecen a nuestra vida: a lo que nos sucede un día, a lo que sentimos otro, a lo que lloramos de vez en vez, a lo que callamos con frecuencia, a lo que tememos por costumbre.
En ese pequeño círculo, donde solo somos personas, se puede hablar ―si se quiere― del miedo, la angustia, la inseguridad, la añoranza, la ilusión, los deseos, el fingimiento (máscaras protectoras), la frescura, el amor, el dolor…
Nada más hay que exprimir el texto; hay que sacarle jugo a cada idea concatenada con palabras; hay que sentir e interpretar desde nuestros pozos, que siendo distantes y disímiles, se tocan en el vértice donde concurre nuestra humanidad.
Gracias a Juventud, Luz y Esperanza, gracias a Ellos, he releído algunos de mis libros más entrañables, llenos de historia, de momentos, de lugares, de recuerdos y de tiempo ido, que recuperamos en hojas con marcas, subrayados, comentarios al margen y restos de memoria.
El objetivo, la esencia, de leer. Bueno sería que lo divulgaras. En un libro. ¡Ya!
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GRACIAS a ti, querida Fer por tu riquísima aportación de vida a Juventud Luz y Esperanza
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ay si! ya libro.
Es la última vez que te lo digo…jijijiji
Ya pude volver a entrar aquí, tuve que resetear mi contraseña.
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Je vous félicite pour les restes qui me plaisent tellement que j’attends un nouveau pour le dévorer … un câlin
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