Es 2024 y estoy encapotada. Calan más el frío y la nublazón; el desánimo me cruje en las entrañas; asoma la tristeza por resquicios sin ventilar; se inmiscuye el miedo, plantado en el horizonte con su ley furibunda; la soledad, azuzada por el pensamiento, aparece real.
Un día más.
Que pesar que te sientas asi. Ojala que el sol calara por tus huesos e hiciera hervir tu sangre. Y que el tintineo de la lluvia en tu ventana hiciera bailar tus dedos de nuevo sobre las letras de tu teclado.
Me gustaMe gusta
Gracias por un bello mensaje. Quiero hacerlas bailar, pero los dedos de mi mano izquierda son algo torpes. Lo haré pronto.
Me gustaMe gusta