El mismo mar

Cuando estudié en Rhode Island, mi clase favorita la impartía Roberto Manteiga. Leímos a varias mujeres españolas, entre ellas Esther Tusquets, Carmen Martín Gaite, Mercè Rodoreda y Carmen Laforet.

Me encantaron Tusquets y El mismo mar de todos los veranos, título que con todo y poesía me lleva al común “la burra al trigo” y al nada poético “la misma mielda”, con el excremento sonorizado a la puertorriqueña.

En serio, si no hago todo lo posible por hacer, por entretener a mi cerebro, se me aparece el mismo mar, con la misma sal, idénticas olas, y hasta la misma pelota roja que va a guardarse en las aguas próximas al cielo.

Estoy cansada, llena de esa sensación ardorosa que me provoca estar dentro del agua y al mismo tiempo ahogándome en mis pensamientos, pero como ahora no puedo destapar la cañería, quédense con un pedacito de El mismo mar…:

«Sólo encuentro en el baúl este disfraz agobiante e incómodo, que me oprime de una forma terrible el pecho y la garganta […], un disfraz guardado años y años en el baúl de los disfraces —el disfraz de todas las angustias, de todos los miedos, de toda la tristeza de una infancia […]»

portada_Tusquets

Las palabras de Tusquets me jalan cual imán al enrarecido ambiente de los personajes de la serie Bates Motel, donde el abuso, la asfixia, el miedo y la enfermedad impregnan el aliento y sellan las paredes del universo infantil y penosamente adulto de quienes estamos vivos.

Hasta la próxima.

Sólo una embarradita

Las famosas series. He visto pocas, sobre todo si tomo en cuenta que las producen como pan caliente.

Six Feet Under, una muerte peculiar para cada inicio de capítulo. La partida no avisa, señores, quizá da señales cuando se trata de una larga y tortuosa agonía. ¡Logré terminarla!

La reina del sur. También me la eché todita. Recomendación y préstamo de mi padre y su pareja.

Epitafios, con la gran Cecilia Roth, actriz argentina de cuya actuación disfruté por primera vez en Todo sobre mi madre, dirigida por Pedro Almodóvar. Picadísima y con cierto recelo, me gustan la adrenalina y el suspenso, aunque puedo asustarme.

Destellos de Bates Motel, serie basada en la cinta Psicosis (Psycho) de Alfred Hitchcock. Relación entre madre e hijo p’a poner los pelos de punta. Le seguiré la pista.

Breaking Bad, ¡clavadísima! Aproveché la renuncia a mi psychochamba de nueve años para dedicarle tiempo. Maestrín de escuela mediocre a quien acabé por odiar. Buenísima.

No sé si terminé la primera temporada de The Dome, pero también me piqué y quiero saber qué rayos va a pasar con el pueblo gringo «elegido» para quedar aislado del resto del mundo.

Ahora empiezo a adentrarme en el sutil ambiente carcelario de las presas de Orange is the New Black. Hay de tooodo, como en botica.

Last but not least, Isabel, recomendación de un par de queridas amigas que me tiene interesada en los desmadres y desmanes de la España del siglo XV (apenas voy en el sexto episodio).

Hasta aquí el tecleo con mi mano izquierda. Si lleva errores, les ruego corregirlos virtualmente 😉