Sacudidas

Tembló ese lunes. Era la 1:58 de la tarde. Te fuiste yendo en un hilacho de aire hasta que decidiste cortarlo. También tembló al día siguiente, 20 de marzo. Mañana hará 11 años. Me quedé contigo, sentada, mirándote y sin miedo —ya no llamarías—, frente a tu ataúd.

Además, Josefina hebraica, te moriste ensanjosada, el día de tu santo. Años de no verte, pero brincas con la Montaña Rusa, atisbas en tus chistes, apareces con Los Panchos —musicalizada y en taco campechano—, me avivas el flamenco, el tango y el ballet, y a veces te asomas en mis lágrimas.

Y todo, ¿recuerdas?, ¡con el poder de tu firma!

Gracias por mi mitad de linaje; sin él, no sería yo.

https://www.vectorstock.com/royalty-free-vector/flamenco-dancer-vector-9706499

Baile

Mónica Josefina, mi madre. Ayer, 19 de febrero, cumplió dos años once meses de haber muerto.

Una mujer de bipolaridades y de altibajos, alma de cuantiosas fiestas y oscuridad diurna bajo las sábanas, un sube y baja.

sube y baja

Esta fotografía revela que andaba arriba, gozando de la mirada y del falso alimento del público. Sonriente, danzarina, robacámara con abanico en mano.

Mamá bailando

El baile su pasión, ballet, y ese vistoso flamenco que acompañaba con las palmas, el zapateado y el rítmico castañetear de unas castañuelas que lucían con el movimiento de sus brazos.

Compartió el majestuoso escenario del Palacio de Bellas Artes con la maestra Sonia Amelio y algunos ensayos con Pilar Rioja, quien otro 19 de febrero, precisamente un mes antes de que ella se llevara su vasto paquete de memorias, expresó: “A mi modo… trato de combinar lo fuerte del español con lo sensual y dulce de aquí, del Caribe”.

http://www.proceso.com.mx/?p=298770

Por ahí andará, en una esfera distinta, charlando y quizá, sólo quizá, pidiendo el abrazo en movimiento de un grande.

Rudolf Nureyev
Rudolf Nureyev

Tant qu’on dansera mes ballets, je resterai vivant

http://www.nureyev.org/

Hasta la próxima.