Si alguien fue amor, Inés, corderito de mi madre y acicate de mi padre. Pequeña de risa fácil, punching bag de mi adolescencia, receptora silenciosa de mis besos y mis babas.
Fugaz tesoro de apenas seis años, el universo completo en un par de ojos grises y rasgados. Ahí, entre pestaña y pestaña, alentó sus sueños, pensamientos, deseos, alegrías y tristezas.
Hoy, si el cálculo parte del número 365, acumula 10,950 días. Pasajera volátil, fantasmal, un sueño casi impalpable que se esfumó en el hospital un 7 de febrero, solas mamá e hija.
Allá, aquí, acullá, dondequiera que sea, ¿están juntas? La pequeña a 30 años y la mayor a cerca de tres.
Sólo un recuerdo lejano trae a Inés de vuelta, pero estuvo, la amé y la introduje , tal vez a su pesar, en mis monstruos.


Sin comentario.
Me gustaMe gusta
Fer, algo precioso y enternecedor. me pudo fascinas este recuerdo tuyo a la pequeña.
Me gustaMe gusta
¡Qué gusto «verte» por acá, querida Merce! Gracias…
Me gustaMe gusta
😢🌻🌺🍁🌞
Me gustaMe gusta
Inés…es curioso pensar que fueron tres y no dos como es costumbre, a veces es como una historia…Estoy segura que fue la niña más feliz con tu besos y babas, y rodeada de mucho amor, dedicación. Sí, yo sí creo en un «lugar más allá» (o como se le llame), y ahí están juntas, queriéndose y disfrutando (y cuidándonos) las personas que pasaron por aquí…
Me gustaLe gusta a 1 persona
A veces, si no logro tocar el recuerdo con el sentimiento, se convierte en un sueño.
Me gustaMe gusta
Ojajá estén disfrutándose y queriéndose mucho en el cielo. Me conmovió mucho tu escrito.
Me gustaMe gusta